Dirigido a aquellas personas con deseos de ingresar al mundo de la Locución, la radio, la producción nacional independiente, el doblaje, etc.
martes, 21 de septiembre de 2010
Homenaje a los actores de doblaje venezolanos
http://www.youtube.com/watch?v=5Jq40QJEUag
jueves, 8 de julio de 2010
La Importancia del Comunicador

Los comunicadores (léase reporteros, comentaristas, analistas, etc.) son los que tienen la facilidad de aprehender sensorialmente los eventos de la cotidianidad, son los que presencian los acontecimientos. Nuestra experiencia sensorial se reduce a los ámbitos limitados de nuestra participación en la sociedad, por lo que no podemos conocer o enterarnos de eventos que suceden fuera de esta. Es de aquí donde radica la importancia del comunicador, mientras nosotros asistimos a clases o al trabajo otro está "cubriendo" la evolución de los mercados de capitales del mundo, otro va al partido de fútbol, otro más asiste a las conferencias de prensa de las autoridades, etc. Y es a través de sus reportes que nos enteramos de lo que sucede fuera de nuestro limitado campo de acción.
Lo que sabemos del resto de la realidad que está fuera de nuestro alcance sensorial es gracias a la labor de los comunicadores. Ellos son los que nos dicen que y como son las cosas y los fenómenos que nosotros no presenciamos directamente. Son la fuente de nuestros conocimientos e interpretaciones de la realidad. Y no se limitan tan sólo a decirnos como fue que sucedieron los hechos, sino que también anexan juicios de valor de carácter personal que invariablemente crearan una actitud en sus espectadores.
El comunicador obtiene la información ya sea de primera mano o luego de una investigación minuciosa para ofrecerla a su público y este pueda utilizarla de acuerdo a sus propios objetivos. Recopilan la información que uno mismo no puede obtener, o que representaría un esfuerzo considerable conseguir.
Así, el comunicador constituye los ojos de la comunidad, papel que representa una gran responsabilidad. Su poder es en sí inmenso (recrear la realidad) por lo que su responsabilidad frente a su auditorio, hacia la sociedad, debe ser de la misma magnitud.
El compromiso social del comunicador debería ser el de proporcionarle a la sociedad la información más relevante, más trascendental, para su futuro desarrollo.
El comunicador nos recrea la realidad, su compromiso reside en que no debe ser parcial y al mismo tiempo ser objetivo. En aprovechar su situación privilegiada para apoyar el desarrollo de la sociedad y no su atraso y deterioro. En ser un factor en pro de la libertad y no de la servidumbre o semi-esclavitud.
jueves, 3 de junio de 2010
Curso Doblaje en Español

PATROCINANTES: Dubbing internacional, Movimiento audiovisual S.C y La Asociación Venezolana de Licenciados en TEATRO Y ARTES ESCENICAS
DURACION: 6 SEMANAS (6 SABADOS CONTINUOS Y CONSECUTIVOS)
HORARIOS: a escoger: sábado matutino 8.30 a 12.30
Vespertino: 1.30 a 5.30
PROGRAMACIÓN: 1er Y 2do Sábados Nivel teórico (Asunción del acento neutro internacional, limpieza fonética, técnica de manejo emocional y respiración costo diafragmática) entrega de material de apoyo gráfico y material de apoyo audiovisual 3ro, 4to, 5to, y 6to Sábados practicas en estudio de doblaje profesional Técnica del dramático novela, técnica del dramático película, técnica del documental, y técnica del comics o la comiquita en practica final.
DIPLOMADO CON SELLO DE RECONOCIMIENTO NACIONAL E INTERNACIONAL otorgado por los patrocinantes más los teléfonos y direcciones de las 7 compañías de doblaje que ubican a Venezuela como el 2do mayor productor de doblajes de América Latina después de México.
DICTADO POR RENZO JIMENEZ Y URSULA COBUCCI , PRIMEROS FORMADORES DE ACTORES DE DOBLAJES EN VENEZUELA Y PIONEROS EN LA ACADEMIZACION DE LOS ESTUDIOS DE DOBLAJE EN Venezuela mas de 8 años de experiencia y mas 80 de alumnos egresados y trabajando en los estudios de doblaje del país. Entre otras voces Calamardo Tentáculos de Bob esponja para América Latina, Kenan y Kel , voces de Nickelodeon ,Discovery, y mas de 10 canales de tv Cable!
Para visitas programadas al estudio de doblaje e información más detallada puede contactarse con nosotros por estos medios:
Teléfono de Contacto : 0412-701-79-04
e-mail: doblajelegal@hotmail.com
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lunes, 31 de mayo de 2010
Principios de la Locución

PRINCIPIOS DE LA LOCUCIÓN
El gran poder de la radio está precisamente en su carencia, en que no tiene imágenes. Nunca llegará a determinar totalmente la naturaleza de las cosas, dejando que los referentes visuales los ponga libremente la imaginación del oyente. En radio, sin duda, la mujer más guapa del mundo con una seductora voz será para todos la mujer más guapa del mundo. En televisión la materialidad de la imagen que determina, concreta, hará que lo sea para algunos, quizás para muchos, pero no para todos.
Para poder conseguir transmitir a través de la voz ciertos aspectos que a menudo no tengan que ver con ese físico tan inevitablemente ligado al que nos atenemos en la televisión, se requiere de una gran profesionalidad que permita a su vez el control de cuatro parámetros básicos: la pronunciación, el ritmo, la entonación, la utilización de un vocabulario más o menos rico que siempre nos revalorizará como conocedores de nuestra lengua y algo que parece obvio, pero que a menudo suele ser uno de las metas más difíciles de alcanzar, saber leer correctamente.
Saber leer
Vamos a empezar por esto último pues, a fin de cuentas, aquí se encuentran los pilares básicos para todo lo que vamos a explicar a continuación. Saber leer, lo que podemos entender como leer para recoger y entender una información codificada en nuestro idioma a través de un medio impreso como puede ser un periódico, solemos saber todos. Pero en radio saber leer significa mucho más porque en radio todo lo que se lee se oye y hay que saber leer de tal manera que lo oído no sea ruido sino información que pueda ser recogida de manera sencilla y sin esfuerzos por dicho oído.
Para empezar, nuestra lectura tiene que ser relajada. Si hablamos muy rápido, especialmente en el caso de las personas mayores, es posible que no nos sigan por lo que el oyente tendrá que hacer un cierto esfuerzo y terminará por abandonarnos. En segundo lugar no debemos dudar, hacer pausas indebidas o, algo muy frecuente, trabucarnos en una palabra que no sabemos cómo pronunciarla correctamente. De igual forma habremos conseguido desviar la atención del oyente de la información que estamos transmitiendo. Y para terminar hay que decorar la lectura con expresiones que ayuden a que lo leído parezca ser en realidad dicho porque quien está recibiendo la información no está utilizando los ojos, no está leyendo como nosotros, sino que nos está escuchando. Para leer correctamente y que estas cosas no nos ocurran, aunque muchas veces se producen inevitablemente por nerviosismo y sólo la reiteración y la costumbre pueden superarlos, es imprescindible hacer una rápida o detenida lectura, ( según nuestra capacidad y tiempo disponible) que nos ayude a tomar un primer contacto con el texto y así tomar nota de las palabras con cierta complejidad de pronunciación. Además, nos enteraremos un poco de cuál es su contenido y eso nos ayudará más a transmitirlo con eficacia. Todos los locutores leen cualquier texto informativo o de cualquier otra índole antes de llevar a cabo esta misma lectura por antena y el no hacerlo es un riesgo considerable que fácilmente puede acabar en los defectos que anteriormente hemos señalado.
El ritmo
Sobre el significado que esas palabras tienen, e independientemente de que nuestra forma de leer sea correcta, hay una serie de elementos de comunicación no verbal a través de la voz, cuyo buen control y hábil utilización puede enriquecer nuestra lectura hasta tal punto que podemos adoptar una imagen de cara al receptor muy diferente a la que proyectamos físicamente. Y esto no quiere decir que la imagen de nuestro oyente sea falsa o ficticia, sino que la voz tiene el poder de vislumbrar ciertas facetas de nuestra personalidad que quedan siempre ocultas, solapadas frente a la concreción y el determinismo de la imagen física de la televisión.
El primero de esos elementos no verbales es el ritmo. Antes hemos señalado que hay que leer de manera relajada. Pero a pesar de todo hay un rango y unos márgenes de tal manera que, al igual que un ritmo excesivo puede hacer que no se entienda nada, también un ritmo demasiado lento ( entendido como número de palabras pronunciadas por segundo) puede dormir al oyente. En general si lo que pretendemos es que el oyente se sumerja en una historia marcada por elementos visuales imaginarios, es necesario que cada palabra se pronuncie de forma clara y con un ritmo lento. También para conferir intimismo y confidencialidad. Estos ritmos se utilizan mucho , por ejemplo, en programas nocturnos. Sin embargo, para programas magazines, informativos o cualquier otro de los que habitualmente escuchamos en la programación matutina, el ritmo debe ser intermedio, que despierte alegría o vitalidad, por ejemplo, si es un programa juvenil o musical.
La pronunciación
Como también hemos explicado, muchas veces es frecuente el trabucarnos. Para ello, si estamos leyendo algo de manera improvisada y encontramos palabras en las que prevemos no saber atacarlas con eficacia, mejor no leerlas o sustituírlas por otras de significado parecido, pero de fácil pronunciación. Es por ello por lo que muchos locutores, fórmula muy empleada y casi obligada en televisión cuando se hace autocúe, realizan dos lecturas a la vez, la vocal, que es la que está saliendo por antena; y otra mental con los ojos, que va dos o tres palabras más adelante inspeccionando todo lo que puede resultar confuso o complicado. Si tenemos más tiempo un truco interesante consiste en seccionar la palabra con rayas verticales en sus diversas sílabas para que cuando la abordemos sepamos que es como una curva de ciento ochenta grados que debe ser tomada con moderación. Es decir, al llegar ahí diminuiremos nuestro ritmo de lectura y pronunciaremos con nitidez abriendo bien la boca para evitar que la lengua nos juegue una mala pasada.
Aunque nos pueda parecer ridículo la práctica de abrir y cerrar la boca paulatinamente antes de colocarnos ante el micrófono nos puede ayudar a una mayor abertura de la cavidad bucal que nos amortigüe los posibles trabucamientos que se puedan dar o la falta de vocalización, algo que igualmente añadirá ruido a la información que transmitamos.
La entonación
La voz de los robots que vemos en las películas no tienen entonación. Todas las palabras suenan igual, en serie, planas. En informativos una entonación así se suele usar pues eso es signo de objetividad, no añadiendo ninguna connotación de más a la palabra pronunciada. Pero si queremos enriquecer nuestra lectura la entonación introducirá inflexiones que pueden ser traducidas por el oído como pausas que permitan la variedad en la voz y que ayudarán a mantener constante la atención de nuestro oyente. Entonar bien es como ponerle a cada palabra una imagen que tenemos que proyectar al pronunciar dicha palabra al mismo tiempo que puede inferir en el oyente algún estado nuestro de ánimo.
Los chasquidos
Habitualmente, sobre todo cuando estamos nerviosos, se nos puede secar la boca, por lo que la saliva se hace pegajosa y ésta puede ocasionar chasquidos que, si el micrófono es lo suficientemente sensible, también puede reproducirlos perfectamente. Para evitar esto se aconseja utilizar un simple vaso de agua y beber a sorbos lentos cuando lo necesitemos; o si estamos ante una situación difícil, pasarse la lengua por delante de los dientes. Esta operación que parece estúpida, no lo es en absoluto ya que es una forma de estimular las glándulas salivales, las cuales proporcionarán la saliva suficiente como para reblandecer la boca y mantener más controlada dicha sequedad.
Los chasquidos son especialmente molestos en narraciones donde se necesita una voz limpia, propias de programas en la noche intimistas y confidenciales porque el oyente no oye sólo, escucha. La gran diferencia entre oír y escuchar es parecida a la de ver y observar. Todos oímos puesto que disponemos de un sistema de recepción, que es el oído y todos sus complejos órganos, para descodificar las ondas sonoras como sonido. Pero el escuchar implica que además el cerebro está procesando la información que sale del locutor para ser entendida y analizada.
La radio de la mañana es más de oír que de escuchar. El/la ama de casa está haciendo sus labores y no tan pendiente de lo que dice la radio, hasta que encuentra algo que dicen que le es de interés y entonces sube el volumen y escucha.
La proyección de la voz
Hasta el más sensible de los micrófonos pueden no captarnos nada si no proyectamos la voz. Hay personas que, sin hacer ningún esfuerzo, hablan por el teléfono, en una conversación que se supone privada, y se está enterando todo el mundo; y hay personas que por más que se esfuerzan no logran oírseles ni el cuello de su camisa. En estos últimos casos hay que proyectar la voz, es decir, saber colocar el diafragma y el aparato fonador de tal forma que, como decíamos antes en el primer tipo de personas, proyectemos la voz siendo rotunda, clara y sin hacernos daño en la garganta. Para ello existen ejercicios y fórmulas y en ello consiste en parte el buen arte de la locución, especialmente importante también para doblaje, cantos y no digamos para representaciones escénicas en vivo.
La utilización de un lenguaje más o menos rico
Somos profesionales de la comunicación, hemos estudiado una licenciatura que es una carrera de grado superior y hemos atravesado una dura Selectividad, pues la nota que se exige no es pequeña y va en ascenso, especialmente en Comunicación Audiovisual. Esto quiere decir que, sin pasarnos evidentemente, debe notarse que somos universitarios. Servirá de ejemplo para que no se empobrezca más de los que pude estar nuestra lengua, ya que nos van oír muchas personas. Esto es especialmente importante en la radio, ya que en la televisión la búsqueda a menudo de las espectacularidad a través de las imágenes, reduce bastante la autoridad de la palabra, trivializándola.
Leer como si no leyéramos
Si leemos un cuento, una historia, algo que contamos, puede, y siempre dentro de ciertos límites, notarse una cierta lectura. Pero en los programas, reportajes, entrevistas, magazines, tertulias..., la lectura casi nunca constituirá la manera de hablar, sólo un apoyo que no debemos olvidar. Cuando nos despegamos del papel se multiplican los problemas porque tenemos que improvisar. La improvisación, que no significa carecer de guión, exige mantener controlados igualmente los parámetros anteriores pero sin estar escrita cada palabra y entonces son muy frecuentes los titubeos o las palabras coletilla tipo "bueno", "pues", "eeeehhhh", "mmmm", "efectivamente", que utilizamos frecuentemente de almohadilla cada vez que pensamos qué palabra debemos unir a la anterior.
Poco podemos decir a este respecto. Las ansias de autoperfección, la costumbre y el esfuerzo diario conseguirán que vayamos progresando en esta difícil tarea. Cuando la conversación se produce entre dos personas, como habitualmente se da en muchos programas donde suele haber dos presentadores y diversos entendidos en determinadas secciones, la conversación mutua puede ayudar a disimular esos problemas. Ahora bien, es muy importante saber elegir bien a nuestro otro locutor, ya que una buena comunicación con él como si fuéramos hermanos o una comunicación vacía y artificial pueden ser la clave para el éxito o dar al traste todo nuestro trabajo.
La improvisación es difícil de conseguir, pero es tan importante como la buena lectura, y combinados los dos en sus justas proporciones como si fueran los ingredientes de una buena sopa, hacen mucho más fácil la captación del oyente.
La música
http://www.terra.es
viernes, 28 de mayo de 2010
Decálogo del Buen Locutor

Personaliza tu locución. Imagina a tu audiencia. Habla en singular, no a una masa anónima. Y sobre todo, haz secciones muy participativas. La buena radio es bidireccional.
II NO TOMARÁS LA PALABRA EN VANO
Prepara tu programa. Lee, investiga. Busca datos. Ordena tus ideas. Y no digas que lo que vas a decir es importante... ¡hazlo importante!
III SANTIFICARÁS LAS CUERDAS VOCALES
Tu garganta es tu herramienta de trabajo. Cuídala. No fumes. Aprende a respirar. Modula y pronuncia bien. Haz pausas. Habla con todo el cuerpo. Nunca finjas la voz.
IV HONRARÁS CON TU LENGUAJE A HOMBRES Y MUJERES
No uses ese lenguaje sexista que deja fuera a la mayoría de la población. Incluye a ambos sexos. Saluda a amigos y amigas. Menciona a niños y a niñas. Vale la pena el esfuerzo.
V NO MATARÁS DE ABURRIMIENTO A TU AUDIENCIA
Mantén atenta y entretenida a la audiencia. Usa el humor, ríete, cuenta anécdotas, dialoga con refranes. No hagas discursos ni des consejos moralistas. Narrar es el arte.
VI NO TENDRÁS EL DESEO IMPURO DE IMITAR A LOS DEMÁS
No imites a otros locutores o locutoras. Descubre tu propio estilo ante el micrófono. Sé original, trabaja con creatividad. Y sobre todo, da rienda suelta a la imaginación.
VII NO LE ROBES PASIÓN A TU PROGRAMA
Habla con entusiasmo y convicción. Transmite emociones fuertes. Tu peor enemigo será siempre la rutina. Y el mejor piropo, cuando digan que eres una radioapasionada, un radioapasionado.
VIII NO MIENTAS A TU AUDIENCIA
La ética ante todo. La coherencia entre lo que dices en la cabina y lo que haces fuera de ella. Te debes al público. No te vendas al mejor postor político, religioso o empresarial.
IX NO DESEARÁS LOS LENGUAJES AJENOS
Olvida esa jerga periodística que llama “nosocomio” al hospital y “burgomaestre” al alcalde. Que tu lenguaje sea sencillo, popular, cotidiano. Un “lenguaje hablado” y un tono natural.
X NO DESEARÁS QUEDARTE EN CABINA
Sal a la calle, haz entrevistas en el mercado y en la plaza. Haz debates en los colegios. Que tus programas sean con la gente y desde la gente. Porque la mejor radio se hace fuera de la radio.
www.radialistas.net
martes, 25 de mayo de 2010
Perfil de un buen orador

| Un orador no sólo habla, también escucha, por lo que el mejor es aquel que sabe hablar y sabe escuchar. Así, conoce lo que el público espera de él, habla y complace a su auditorio, se pone de su lado y expresa lo que ellos mismos quizás no se atreverían a decir. La ventaja es que nadie nace con este perfil y todos podemos llegar a convertirnos en unos excelentes oradores siguiendo unos prácticos consejos. | ||
Las personas que hablan bien son, por lo general, personas inteligentes, creativas y con mucha imaginación. Suelen tener un tono de voz agradable y grandes aptitudes psicológicas para conocer el estado de ánimo de las personas a quienes se dirigen, sin olvidar que presentan una especial habilidad para elegir las palabras más convenientes. Sin embargo, los que no tenemos todas estas características, podemos igualar este perfil realizando el aprendizaje adecuado. El verdadero orador se sitúa en el centro de la comunicación, implicando a todos con sus palabras, con sus gestos y con su mirada. Lo cierto es, que no todas las personas se emocionan con los mismos discursos, por lo que el buen orador debe conocer a su auditorio, saber cómo es, cómo despertarlo, cómo emocionarlo y cómo hablarle. Por supuesto, las características propias del orador también cuentan, especialmente, en lo que se refiere a su imagen. Todo vale para ganarse al público. Los mejores se caracterizan por ofrecer credibilidad y expresar sus ideas de manera clara y rotunda. Para ello, ante cualquier tipo de intervención, son capaces de desarrollar las siguientes habilidades: - Conocer cuáles son sus objetivos, sus recursos y el propio público. El orador, libro escrito por Cicerón, fue publicado por primera vez en el año 46 a.C. con el nombre De oratore. Para el autor, el orador perfecto sobresale en la elocución. Es hábil con la invención, en encontrar y decidir qué va a decir, se aparta de la discusión e intenta tocar temas amplios y generales para poder extenderse con mayor amplitud. Además, es hábil con la disposición de las ideas: introducción digna, acceso claro a la causa, atracción de los ánimos de los oyentes y confirmación de los argumentos favorables y rechazo y debilitación de los argumentos contrarios. En resumen, el orador debe sobresalir en la elocución, dominar la invención, la actuación y la expresión. La idea final es que transmita y produzca todo tipo de sentimientos en el auditorio. Debe ser y parecer libre, persuadir, deleitar; no ha de fijarse en historiadores o poetas, debe ser agradable, convincente, probar y argumentar, conmover y convencer... Pero lo que realmente caracteriza al perfecto orador es el buen criterio, en cuanto a ideas, palabras, auditorio, tonos, etc., y su capacidad de adaptación a las circunstancias, según convenga en cada momento. Estas habilidades configuran el perfil del buen orador, aunque lo importante es saber que cualquiera puede llegar a ser un excelente comunicador, con las consecuencias que ello conlleva. De hecho, como asegura Philip D. Armour: "No hay sendero que lleve a una persona a hacer carrera más rápidamente y a crearse una buena reputación que la destreza del buen orador." http://hosting.globalcorporativa.com/ |
lunes, 24 de mayo de 2010
Ejercicios de Vocalización

Estos son algunos ejercicios de vocalización que pueden realizar previo a la grabación de sus voces en podcast y vídeos. La magia de su eficacia, radica en la constancia con la que se realicen, de modo de hacer un buen uso de nuestras capacidades de vocalización y modulación.
Adicionalmente, su lectura es mucho más que un reto a nuestras habilidades de lenguaje, lo son también para nuestro sentido del humor, y no hay herramienta mejor para un buen vocero, que aprender a reírse de sí mismo. Compartan estos ejercicios con otra gente que pueda ir corrigiéndoles, y sus risas se verán multiplicadas.
¡A practicar!
BR
Al abrirme el abrigo de brocado de brazaletes de bruñido bronce, brotó una hebra, lancé un bramido, y en brazos de un obrero brevemente abrevié un brillante brío. Broto un broma y él dio un brinco. ¡Ah! Brujo, bruto, bracero, bucanero y bravucón. Bregué en la bruma, vislumbré la brújula y abracadabra, en la brasa abrume al bribón.
CR
Crece el cruzado, creyendo el credo, criatura crédula. Cruza la encrucijada, cree en la decrépita crónica descrita por el criado hipócrita. Se crispa su crespo cráneo al crujir el crater de la cripta. Crasa crisis le cruza el crisma, increíble e indescriptible.
CH
Chino achicopalado achicharra un chocho con la chispa en chinchina. En la choza echa la chamarra, la chancha y la cachucha debajo del colchón. Se echa en el chinchorro y chancea y chacotea con la chusma chismosa. Para Chucho, el hecho es un chisme. Sin chanzas ni chirimoyas, ni chiros ni chirimías, por chancuco y chamusquina, se achanta y chifla en chirona, chinfle, chanfle.
DR
La dramática draga, ladraba a la hidra, a la dríada y al dragón y adrede apdreaba la droga a los ladrones de dromedarios.
FR
La frágil fragata africana enfrentó los frentes franquistas, pero los cafres fracasaron naufragando en una isla de frutales frondosos. El frío fruncía frazadas y Eufrasia refregaba los frescos frascos de fresas francesas, mientras Afranio fraguaba los frondios cofres y enfrentaba frases frustradas de frente.
GR
Grumete grande engrosa grupo agreste y agrio y gregario para agraciar un incongruente engreído en la gruta. Al ingresar gratis en grotesco gremio engrana gruñido de ingratitud. Gradualmente el granuja agranda grosero la grieta y grita grescas por su granada grandeza.
LL y Y
Cayendo la yegua pisóse un cayo, callada quedó la lluvia cayó, comióse mogolla, garulla y llena llegó. Ya llorona en medio de la calle magulla la polla, la degüella y la engulle. La llovizna la acalla, la arrulla y la apabulla en la llameante llanura. ¿Cuál fue la querella? No fue ella sino una estrella. ¡Vaya, vaya! Dijo la yegua baya al saltar la valla.
M
Monumental moña mostraba la momia. El mismo sumamente melancólico, murmuraba matrimonio. ¡Manola! mentó la momia. ¡Mamarracho, mamacallos, sumamente mentecato! En tu memez, miserablemente me manutendrías. Y sin miramientos, se menea mamotretuda y se marcha.
N
Noble anuncio anuncia nacimiento de numen enano nauseabundo en un nido. Nunca nítida nómada fue antes anunciada. Nimia nómina, niñería, niño engaña con maña en la mañana quiñaque. Extraña noñería acompaña con añoranza y la lasaña al ñandú. Bruñe las ñatas con caña y ñame le enseña un moño, amaña el puño y tiñe con lagaña el caño.
PL
En pleno plenilunio, Plinio se aplana con placer, pletórico, perplejos sin aplazar empleo, aplica el triple. Pero deplorable complot de la plebe, aplana con aplomo su plegaria. Parapléjico, Plinio suplementa la plata por el plástico plano empleado en Plutón.
PR
Un príncipe depravado presiente de pronto en la pradera la presencia de una princesa sin práctica. El prosaico – tan pragmático – pregunta: “Preciosa, ¿prefieres probar primero o nos presentamos?” La primorosa pretende pasar por primitiva, pero el promiscuo procura comprarla, y ella procede con prisa, presa de precocidad. “¿Usted me promete o me compromete? Prométame prendas preciadas y yo me preparo para protagonizar preludios presurosos”. Prepararse pues para procrear primogénito, pero el príncipe a la princesa sorprende: “Primordial usted también se aprovecha de la coprofagia”
PT
Apterixis áptero, abrupto opta por reptar para captar y capturar al susceptible. Septentrión con su septuagenaria aptitud. Es un exabrupto el óptimo rapto.
S
Una sosesagada y salpimentada serpiente susurraba, saludaba, silabeaba y siseaba en el sinuoso y sucio piso, sisas… justo sisear y severo susto.
TR
La trepidante entrada triunfal de la tropa de trescientos truculentos troyanos en trapos y trajes tricolores con sus trabucos, trompetas, trombones y triángulos, trastornó el tranquilo tráfico.
http://gentedeapie.com/ejercicios-de-vocalizacion/